ESCUCHEMOS EL CLAMOR POR LA PAZ

Por: Monseñor Salvador Piñeiro, Arzobispo de Ayacucho y Presidente del Consejo Interreligioso del Perú

Cada día nos acostumbramos a las noticias de violencia, odios, enfrentamientos, demasiadas heridas con prejuicios y miedos.
No podemos ser indiferentes e insensibles al dolor ajeno.
En las vísperas del día patrio, ante nuestras dilectas autoridades, presididas por nuestra señora Presidenta de la República, Doña Dina Boluarte Zegarra, las comunidades de fe, representadas por sus líderes, venimos a esta casa de la iglesia de Jesucristo para orar por la paz, que fue el anuncio de Belén y el testamento del Jueves Santo.
Que en nuestros corazones aniden la concordia, el perdón, la reconciliación. En nuestras familias la comprensión y armonía, en nuestros barrios, las relaciones fraternas y amistosas, que contribuyan al bienestar de los peruanos.
Nuestras comunidades de fe, quieren ser dentro de la masa, una pequeña levadura de unidad, comunión y fraternidad. Nos sentimos llamados a ofrecer el amor de Dios a todos. Los peruanos somos hermanos.
Que significativo, que, sin saber nuestro nombre, ni en donde vivimos o trabajamos, nos saludamos con el feliz 28, expresando la fuerza del amor, que reconcilia y nos hace crecer en la paz.
Vengo de los andes ayacuchanos que conocieron el terror y la barbarie, y ahora desde la Pampa de la peruanidad que construye un satuario de paz porque mi pueblo sufrió pero vive con esperanza.

Oremos por el Perú 2025.