Por: Wendy Leyva Ponce, Representante Iglesia Luterana del Perú
«Dios, Padre y Madre de toda la humanidad, hoy te damos gracias por el don de la vida y por nuestro país.
Reconocemos con humildad que, muchas veces, nuestras palabras y acciones
no han contribuido a la paz que Tú nos regalas ni al cuidado de nuestro prójimo.
Perdónanos y líbranos de todo aquello que destruye, divide o hiere.
Concede a cada persona —y, de modo especial, a quienes ejercen autoridad—
la sabiduría y el valor necesarios para edificar una sociedad sensible y justa,
libre de violencia y abierta al diálogo.
Haznos constructores y constructoras de paz: que sepamos respetar a toda persona, sin distinción de raza, género, credo o condición social; que nuestras acciones y oraciones tejan puentes de hermandad en cada región de nuestro Perú.
Tomados de tu mano y sostenidos por tu amor, queremos caminar juntos y juntas como hijas e hijos tuyos, para que la paz florezca en cada hogar, en cada comunidad, en toda la Nación. Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo.
Amén.»
Oremos por el Perú 2025.