Por: Maria Eugenia González, Representante Fe Bahá’í
¡Glorificado eres, oh Señor, mi Dios! Te pido, que protejas las familias de toda calamidad y de toda persona malvada, del daño de los malhechores y de las intrigas de los descreídos. Resguárdalos, asimismo, oh Dios mío, de todo dolor y vejación, oh Tú que sostienes en Tu mano el imperio de todas las cosas.
¡Oh Dios, mi Dios! salimos del hogar aferrados fuertemente a la cuerda de Tu amor, y nos encomendamos enteramente a Tu cuidado y protección. Te imploro, por Tu poder, por medio del cual protegiste a Tus amados del descarriado y del perverso, de todo opresor contumaz y de todo malhechor que se ha apartado lejos de Ti, que nos protejas mediante Tu munificencia y Tu gracia. Permítenos regresar a nuestro hogar por Tu fuerza y Tu poder.
¡Tú eres el Protector, el Guardián, Quien ayuda en el peligro, el Más Misericordioso!
Bahá’u’lláh
Oremos por el Perú 2025.