Por: Paula Franco, Religiones por la Paz América Latina y el Caribe
¡Qué bueno y agradable es que los hermanos vivan unidos! Salmo 133
Señor, que en tu divina bondad nos has creado, nos has dado la vida, nos ofreces a manos llenas tu amor infinito. Guíanos para que ni el egoísmo, la ambición, el desinterés y la falta de caridad se interponga para acerarnos de manera empática a nuestros hermanos y hermanas en todo momento.
Que tengamos nuestros oídos atentos para escucharles desde el corazón para acudir al llamado de las angustias, sufrimiento, hambre, injusticia, abandono, que acechan a cada persona.
Que recordemos los valores en los que fuimos formados y que nuestra actuar no sea solo desde la razón sino desde lo que nos dicta el corazón, sólo así lograremos este acercamiento tan necesario en estos momentos para nuestro Perú, tendiendo puentes, aunando voluntades y no olvidando la ternura y afecto para ofrecerlo a manos llenas siempre con mucha esperanza.
Que sea en un ambiente de concordia en el que podamos recibir tu bendición.
Oremos por el Perú 2026.